Historias

Hasta que vuelvas

Me quedaré sentada con la mirada al frente hasta que vuelvas. No sabes las ganas intensas que tengo de volver a ver tu rostro, de sentir tu alma envolverse con la mía. No me importan las croquetas, no me importan los juguetes, no me importan los otros humanos y sus melodiosas voces. Sola, aquí me quedaré hasta que vuelvas.

El tiempo no lo entiendo, pero se parece mucho a la eternidad mientras te espero. ¿Hace cuántos siglos que te fuiste? Tal vez varios, pero no por eso me rendiré. Puedo recostarme si mis patas se cansan un poco, puedo cerrar un poco los ojos, pero de aquí no me muevo.

Algo pasó por la puerta, una sombra, ¿serás tú? Mi cola se mueve a voluntad propia, no la puedo controlar, mis ojos se abren de par en par. No eres tú. Una falsa alarma. Solo eso. Pero no me importa, seguiré con la mirada pendiente al más mínimo disturbio en aquella puerta.

Alguién se acercó, mis sentidos se vuelven a alborotar. Pero no eres tú, son aquellos papeles rectángulares que un señor trae cada mes. ¡Qué ganas de romperlos con mis propios dientes! Pero no lo haré. Todo eso solo me distraería de mi labor: esperarte.

Casi me desvanezco del aburrimiento. Solo la esperanza de volver a verte me motiva a no moverme de mi posición.

Y de repente, ahí, hay movimiento en la puerta. Una sombra, un sonido de llaves, la puerta abriéndose, unos pasos… eres tú, realmente eres tú. Mis patas no se resisten y corren a tu encuentro. Me haces el ser más feliz del mundo. El meneo de mi cola roza intermitentemente la piel de tus piernas mientras tú acaricias mi cabeza con tu suave mano.

¡Soy tan feliz! Tan feliz que el corazón se me podría salir del pecho para danzar.

Entramos a la casa y mientras te sientas en nuestro sofá, me miras y yo te miro. Una eternidad duran nuestras miradas. Luego, tú me dices: “pero si solo pasaron tres horas”. Yo te quisiera responder que para mí fue una parte importante de mi vida el tiempo que te esperé, pero eso ya no importa. Me recuesto a tu lado y el resto no nos importa. Nos quedaremos así por el resto de ese día.

Quizá mañana te irás de nuevo, pero no te preocupes, yo te esperaré hasta que vuelvas, otra vez.

20180520_105516843046953.jpg

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s