Reflexiones

Dime NO

Dime NO y entonces lo pensaré. Dime NO por segunda vez y entonces lo haré. No solo es cuestión de desobediencia, capricho o rebeldía. Es posible que también sea cuestión de supervivencia, de frenesí por acumular experiencias, de ganas intensas de autonomía. O también, es posible que, tal vez por esta vez, quiera llevarte la contraria, quiera hacerte explotar de la rabia.

Pasa con todo y con todos. Los seres humanos tenemos esa tendencia natural a la contradicción. Hacer lo prohibido es una acción que nos produce muchísimo placer. A veces, ese placer posee el mismo grado de excitación que el sexo o la comida.

Es por eso que estoy casi decidida a seguir llevando la contraria a los demás. No es cuestión de ego o negación a aceptar que me equivoco (y muy seguido), simplemente es que me gustaría ver el monstruo que todos llevan guardado bajo siete llaves dentro de sí. Quiero verlos despertar y reaccionar cuando se enfrenten ante una oposición.

Tal vez después de haber satisfecho mi naturaleza a contradecir y de que tú hayas liberado a tu monstruo, ambos lleguemos a ser buenos amigos. Y… hasta nos agradezcamos mutuamente por tal desahogo.

Ya saben, siempre sean rebeldes cuando la situación lo amerite. No se repriman a sí mismos por el simple hecho de querer complacer a los demás. Claro, no me malinterpreten, toda su contradicción existencial debe estar dentro de la ley (ja, ja), por lo demás, creo que somos libres para serlo.

Mucha magia y rebeldía para ustedes. Buen día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s